El pesimismo cristiano

Por Christopher Fleming

Me considero un pesimista. La gente que me conoce también piensa que soy un poco catastrofista. Quizás la razón sea que estoy informado de lo que está ocurriendo en el mundo. Si es cierto lo que dicen, que el ignorante es feliz, su corolario también debe de serlo: el que sabe mucho es infeliz. Cuando digo que estoy informado, a lo que me refiero no es principalmente lo que nos cuentan en los telediarios: guerras, hambrunas, crímenes, desastres naturales, etcétera, aunque todo eso sí produce tristeza. Lo que me produce mayor tristeza es LO QUE NO CUENTAN. En ningún telediario hablan de la apostasía de Occidente, de la paulatina normalización de pecados como la blasfemia, el adulterio y la sodomía. Nadie cuenta que en la inmensa mayoría de familias ya no hay orden ni armonía, que los hijos desobedecen y faltan al respeto a los padres y que los padres hacen dejación de sus obligaciones más elementales de educar a sus hijos. No nos dicen que tres generaciones de católicos han desertado la Iglesia en pro de la religión post-moderna: la egolatría. Sigue leyendo

La bestia de la tierra

Apocalipsis 13

11Y vi otra bestia que subía de ( bajo ) la tierra. Tenía dos cuernos como un cordero, pero hablaba como dragón. 12Y la autoridad de la primera bestia la ejercía toda en presencia de ella. E hizo que la tierra y sus moradores adorasen a la bestia primera, que había sido sanada de su golpe mortal. 13Obró también grandes prodigios, hasta hacer descender fuego del cielo a la tierra a la vista de los hombres. 14Y embaucó a los habitantes de la tierra con los prodigios que le fue dado hacer en presencia de la bestia, diciendo a los moradores de la tierra que debían erigir una estatua a la bestia que recibió el golpe de espada y revivió. 15Y le fue concedido animar la estatua de la bestia de modo que la estatua de la bestia también hablase e hiciese quitar la vida a cuantos no adorasen la estatua de la bestia. 16E hizo poner a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos una marca impresa en la mano derecha o en la frente , 17a fin de que nadie pudiese comprar ni vender si no estaba marcado con el nombre de la bestia o el número de su nombre. 18Aquí la sabiduría: quien tiene entendimiento calcule la cifra de la bestia. Porque es cifra de hombre: su cifra es seiscientos sesenta y seis.

Biblia de Mons. Juan Straubinger.

Sigue leyendo

Roma arderá de nuevo…

… y ya están prendiendo las primeras chispas:

Investigan unas amenazas de muerte hacia Rita Maestre y los jueces que la absolvieron en el caso de la capilla

De tal forma que en un futuro (si lo hubiera) la caza del integrista, del integrista católico queremos decir, se convertiría en el nuevo deporte nacional muy por delante de fútbol, telebasura, pornografía y demás. No habrá nada mas estimulante para las masas bestializadas que el minuto de odio de cada día contra cualquier tipo de terrorista subersivo contra el orden establecido, y nada mas subversivo que un integrista católico, entiéndase  un católico al 100% simple y llanamente, al que harán confundir con un vulgar terrorista.

Con la mala prensa que tiene el integrismo en general hoy día no costará mucho convencer a las masas endemoniadas de que cualquier tipo de integrismo debe ser reprimido. Especialmente esos integristas que hablan de pecado de adulterio, fornicación y todo tipo de aberraciones cochinescas. Sigue leyendo