La Iglesia, no la oposición política, cortó la continuidad del franquismo

Nota: negritas y coloreado son nuestros.

por Pío Moa

Sin embargo, ud admite que el régimen no tenía intención de cambiar, de ceder el paso a una democracia.

R.  Es cierto… en parte. Lo que pasó, y casi ningún historiador ha entendido, es que el franquismo quedó vacío de ideología a raíz del Concilio Vaticano II. Siempre insisto en esa evidencia, que no se quiere ver. Como le dije, la oposición al franquismo fue comunista y terrorista, pero siempre fue débil, y el franquismo tuvo desde el principio el designio de institucionalizar un régimen que superase tanto al comunismo como a la democracia liberal. Pero dentro del franquismo había fuerzas muy diversas, incluso opuestas, y prácticamente lo único que las unía era que todas se consideraban católicas. De modo que el régimen se declaró confesionalmente católico, trató de aplicar las directrices sociales de la Iglesia y esta se convirtió en un pilar esencial del régimen… hasta el Vaticano II. Se ha dado la gran paradoja histórica de que el franquismo salvase del exterminio a la Iglesia, la salvase literalmente, físicamente, y que la Iglesia le abandonase, denunciase la confesionalidad y prefiriese, en los años 60, el diálogo con el marxismo. Es que no solo se declaró neutral, sino que sectores importantes eclesiásticos pasaron a apoyar el terrorismo, los separatismos, a partidos comunistas. Incluso alguno de ellos muy radical, maoísta, salió directamente de organismos eclesiásticos. Sigue leyendo

Anuncios

Confusiones profundas sobre el buen combate

Apostillas mínimas a un texto de Roberto de Mattei: Antonio Socci nos dice cómo librar el buen combate.

Que la crisis actual no hunda sus raíces en el papado bergogliano, sino que éstas se remonten al menos al Concilio Vaticano II, si no antes, es otra historia.

No es otra historia, sino la clave para entenderlo todo, y no se avanzará realmente nada mientras no se entienda que seguimos anclados en el error del Concilio Vaticano II sino que al contrario se le dé carta de naturaleza al mismo como a todas sus obras, dichos y milagros.  Sigue leyendo

El plan masónico para la destrucción de la Iglesia Católica

Cualquier parecido con la realidad no es una coincidencia. Los formatos, ilustraciones y comentarios son nuestros.

Publicado en el libro del padre Luigi Villa: La Massoneria e la Chiesa Cattolica. Editorial Civiltà, 2008, páginas 16-24). Tomamos la traducción de Católicos Alerta.

masoneria-iglesia-luigi-villaDirectivas del Gran Maestro de la masonería a los Obispos masones: puestas en práctica desde 1962 (aggiornamento del Vaticano II), reelaboradas en 1993 como proyecto progresivo para la fase final. Todos los masones infiltrados en la Iglesia católica deben acogerlas y realizarlas.

  1. Destronad definitivamente cada imagen de la Iglesia, comenzando por la de San Miguel Arcángel, Patrón de la Iglesia Católica, afirmando que distraen de la adoración de Cristo. [Mas que notable hoy día. Destronar, o deformar con los estilos artísticos modernos y feistas, estilo Kiko Argüello y peores. Notorio en neo-templos o templos “restaurados” con estilo minimalista y feista. Sin ir mas lejos, el mismo Vaticano]
  2. Suprimid los ejercicios penitenciales de Cuaresma, como la abstinencia de carne de los viernes, así como la práctica del ayuno. Impedid los actos de mortificación, que deben ser reemplazados por actos de alegría, de felicidad y de “amor al prójimo”. Decid que los méritos de Cristo son suficientes haciendo que los esfuerzos humanos sean peligrosos, pues pueden interpretarse como falta de fe en Dios. Predicad que debemos tomar en serio la preocupación por nuestra salud estimulando el consumo de carne, especialmente la de cerdo. [Notabilísimo hoy día, sin necesidad de dispensa oficial de hecho ya casi nadie guarda los ejercicios penitenciales. Por ejemplo: la Semana Santa en Sevilla]
  3. Sigue leyendo

Dubia de Concilium

Nota de Adelante la Fe: Con este artículo, queremos llamar la atención de los lectores de Adelante la Fe sobre un hecho que a menudo es soslayado: La crisis en la Iglesia no ha empezado con Francisco, asienta sus cimientos fuertemente en los mismos textos del Concilio Vaticano II, y no sólo en interpretaciones exageradas del mismo -que también las hay-, con serías dudas que la propia jerarquía no es capaz de aclarar con solvencia, y mientras este “núcleo” de la crisis de la Iglesia no sea abordado, la situación por lógica no podrá sino empeorar. No está de más recordarlo a todos aquellos que creen que la crisis ha empezado sólo hace ya casi 4 años, cuando lleva más de 50.

Nota de Respicite: Completamente de acuerdo.

***

Dubia de Concilium

Como la gran mayoría de los lectores de este espacio ya saben, la actual crisis en la Iglesia por Francisco en general, y Amoris Laetitia en particular, es parte fundamental de la revolución conciliar.

Tal como escribí en mi artículo anterior, los documentos del Concilio – que voltearon la enseñanza inmutable de la Iglesia en asuntos tales como la libertad religiosa, el ecumenismo, la relación de la Iglesia con los judíos, etc. – indudablemente armaron el escenario para que Amoris Laetitia haga lo mismo con el adulterio, el matrimonio y la familia, la sagrada comunión y hasta el concepto mismo de pecado mortal. Sigue leyendo