La Iglesia, no la oposición política, cortó la continuidad del franquismo

Nota: negritas y coloreado son nuestros.

por Pío Moa

Sin embargo, ud admite que el régimen no tenía intención de cambiar, de ceder el paso a una democracia.

R.  Es cierto… en parte. Lo que pasó, y casi ningún historiador ha entendido, es que el franquismo quedó vacío de ideología a raíz del Concilio Vaticano II. Siempre insisto en esa evidencia, que no se quiere ver. Como le dije, la oposición al franquismo fue comunista y terrorista, pero siempre fue débil, y el franquismo tuvo desde el principio el designio de institucionalizar un régimen que superase tanto al comunismo como a la democracia liberal. Pero dentro del franquismo había fuerzas muy diversas, incluso opuestas, y prácticamente lo único que las unía era que todas se consideraban católicas. De modo que el régimen se declaró confesionalmente católico, trató de aplicar las directrices sociales de la Iglesia y esta se convirtió en un pilar esencial del régimen… hasta el Vaticano II. Se ha dado la gran paradoja histórica de que el franquismo salvase del exterminio a la Iglesia, la salvase literalmente, físicamente, y que la Iglesia le abandonase, denunciase la confesionalidad y prefiriese, en los años 60, el diálogo con el marxismo. Es que no solo se declaró neutral, sino que sectores importantes eclesiásticos pasaron a apoyar el terrorismo, los separatismos, a partidos comunistas. Incluso alguno de ellos muy radical, maoísta, salió directamente de organismos eclesiásticos. Sigue leyendo

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Mary Wagner: la “Juana de Arco” de la vida, sola contra el genocidio de los no-nacidos

Nota: los tachados son nuestros.

por María Teresa Moretti

Vivimos en un mundo al revés. Pocas dudas caben de que esta inversión es producto de lo que se llamó, en el ya lejano siglo XX, eclipse de la razón y, sobre todo, de la perversión de la fe. Y la perversión siempre es pérfida, como la etimología nos enseña. Además sabemos, por la sana y auténtica teología católica que duró desde los Apóstoles hasta el Concilio Vaticano II, que de este tipo de inversiones el artífice es el diablo. Pues, en este vuelvo de 180º, resulta que la Iglesia, antaño paladina de la defensa a ultranza de la vida, es ahora el brazo derecho de ese poder mundialista que financia muchos genocidios (por no decir todos), siendo el de los no-nacidos el más indiscriminado y feroz.

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El Sagrario, listo para la desolación

Nota: las negritas son nuestras.

por Flavio Infante, en In exspectatione

Si hacían falta novedades para confirmarnos en la espera de mayores horrores, ahora circula la noticia de una inminente revisión del nuevo misal a los fines de promulgar un Novissimus Ordo Bergoglii para su imposición a sangre y fuego en todas las diócesis. La excusa es, otra vez, el muy sobado ecumenismo. No bastó la supervisión protestante en la refundición del Misal Romano en los ya lejanos días de Bugnini: se entiende que hay todavía algunos trozos que podarle a la maltrecha función litúrgica para que los secuaces de Lutero puedan sentirse a gusto en el culto católico, contestes todos en el carácter meramente conmemorativo de la Misa y en hacerle pito catalán a Trento por el recurso a la “impanación” y la “con- (que no trans-) substanciación”. Sigue leyendo

De cerdos, cerditos, cerdazos y cerdadas

La “monja” Lucía Caram habla con famoso exhibicionista profesional de la pornografía para defender la transexualidad

“Durante mucho tiempo la Iglesia se ha dedicado a apedrear a aquellos que no vivían de acuerdo a la norma. Yo creo que nada ni nadie nos puede quitar la libertad interior, la libertad de decidir y hacer lo que creemos que tenemos que hacer. Hemos tenido suficiente religión para odiarnos, para crear normas y estructuras, pero no para amarnos”.

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Confusiones profundas sobre el buen combate

Apostillas mínimas a un texto de Roberto de Mattei: Antonio Socci nos dice cómo librar el buen combate.

Que la crisis actual no hunda sus raíces en el papado bergogliano, sino que éstas se remonten al menos al Concilio Vaticano II, si no antes, es otra historia.

No es otra historia, sino la clave para entenderlo todo, y no se avanzará realmente nada mientras no se entienda que seguimos anclados en el error del Concilio Vaticano II sino que al contrario se le dé carta de naturaleza al mismo como a todas sus obras, dichos y milagros.  Sigue leyendo

¿Es oportuno?

El deseo de Mons. Bernard Fellay de regularizar la situación canónica de la Hermandad de San Pío X con un acuerdo que en modo alguno perjudique la identidad de su instituto es ciertamente loable, pero surge la pregunta: ¿es oportuno ponerse bajo la tutela jurídica de Roma justo en el momento en que se desprecia el derecho, o aun mas es utilizado para reprimir a los que quieren permanecer fieles a la fe y la moral católicas?

Roberto de Mattei